News:

Estudiantes de la Escuela de Psicología de Massachusetts (Boston) en la Fundación Crecer

El legado de Cinthya Lucero vive en jóvenes

Wendy Ramírez es la beneficiaria de la beca que creó la Escuela de Psicología de Massachusetts –hace 10 años– en honor a la ecuatoriana Cinthya Lucero por su valiosa y desinteresada ayuda a sus pacientes. 

Lucero falleció el 17 de abril del 2002, mientras corría en la maratón de Boston (Massachusetts-Estados Unidos) a pocos días de obtener su doctorado en Psicología. No concluyó ninguna de las dos carreras, pues en la milla 22, de las 26 y media que debía correr, donde competía a favor de los pacientes que padecen leucemia y linfomas, se desplomó al parecer por una falta de sodio. 

Pese a eso Lucero aún vive en los pacientes de ella que se beneficiaron de la donación de sus órganos, señala su madre, Martha Córdova, quien en días pasados celebró una reunión con los ocho estudiantes que están dentro del programa Cynthia Lucero, quien creó la Escuela de Psicología de Massachusetts en su honor. “Mi negrita creía firmemente en ayudar a otros”. 

En memoria de su hija, ella y su esposo, Héctor Lucero, crearon la fundación Dra. Cynthia Lucero, para brindar asesoría a otras personas sobre la donación de órganos.

La labor y dedicación de Lucero hacia sus pacientes, en especial a los de habla hispana, es conocida por las ocho estudiantes de Psicología de Massachusetts que realizan sus pasantías en los establecimientos ecuatorianos para obtener su doctorado. “Escogí estudiar en Boston por el programa de Cinthya Lucero, porque su historia es conmovedora, ella era una persona que quería mucho trabajar con la población latina y desafortunadamente por una tragedia ella no pudo continuar con su trabajo”, expresa Ramírez.

Ella sostiene que vino a Ecuador para conocer su cultura y gente, y a la vez ayudar.

Ramírez mencionó que el programa de Cinthya Lucero de Boston por ahora incluye pasantías en Costa Rica y Ecuador, pero se prevé sumar a Guatemala y Brasil para así aumentar las experiencias culturales.

“Estamos decididas a atender a los más desfavorecidos, nos sentimos muy emocionadas de estar aquí porque sabemos que hay una gran necesidad”, asevera Lauren Ashley Utter, otra de las estudiantes.

Rachel Paster, quien también participa en este programa, indica que cuando hay familias separadas los padres y los niños tienen problemas.

“Es difícil adaptarse a la cultura de otro país y eso pasa mucho allá (Estados Unidos), eso puede causar ansiedad o depresión”, explicó Paster mientras añade que para tener una psicóloga y entender los “sentimientos de una persona” es vital que también se hable en su idioma.

Para este grupo de universitarias es vital aplicar sus conocimientos de psicología a través de la Fundación Crecer y el subcentro de salud Luchadores del Norte. En cada uno estarán semana y media.

Estas tareas la realizan por medio del Blue Hill College del colegio Americano.

En la Fundación Crecer, según su presidenta, María Peña de Rosales, se atiende a 120 niños trabajadores de la calle. 

Peña asegura que el trabajo con este grupo de universitarias está dirigido a alejar a los niños del trabajo y reinsertarlos en el sistema educativo. 

Por eso se da terapia tanto al niño como a su familia, pues un alto porcentaje de ellos ha sido víctima de alguna clase de maltrato, ya sea este físico, mental o incluso abandono.

La psicóloga clínica, Jazmín Ruiz, explica que este grupo de pasantes no tendrá problemas en ayudar a los menores, pues la problemática es similar a la de otros países.

Textuales: Labor
Rachel Paster
Estudiante de Psicología
“Es más fácil expresar sentimientos y pensamientos en su lengua materna”.

Lisa Ann Giordano
Estudiante de Psicología
“Me gustan los niños, son muy simpáticos, yo aprendo de sus vidas”.

http://unvrso.ec/0001V7M

 
<< back
Previous News:


www.bluehill.edu.ec | © 2011